sábado, 20 de mayo de 2017

EL HUMO DE LOS VERSOS de Ramón Bascuñana







EL HUMO DE LOS VERSOS

Ramón Bascuñana








No es raro que Ramón Bascuñana se haga con un premio; cualquiera que consulte su biografía por internet verá que avalan su obra (o lo que quiera que signifiquen los premios) numerosas menciones y demás galardones. Pero además de eso, la crítica -salvo que me diga lo contrario Ramón- siempre ha sido generosa con su obra. ¿Por qué digo esto? Porque este poemario, aunque le haya valido en 2015 el Premio Ernestina de Champourcin, no tiene peor reputación entre aquellos que lo han leído o escrito sobre él. Pueden echar un vistazo a las varias reseñas y comentarios que uno encuentra en la red para darse cuenta de que EL HUMO DE LOS VERSOS ha sido bien recibido entre los lectores de Bascuñana.

miércoles, 17 de mayo de 2017

ERA BERLÍN (por Pablo Cerezal)


Era Berlín*

10 de enero de 2016.

Bowie se ha ido, y tú has cerrado la puerta de esta vivienda en que se desvestía, cada noche, nuestro amor. Entre ambos habéis inaugurado el año más triste de mi vida. Me he entregado a una escucha compulsiva de Heroes, y la casa ha naufragado en azul. No sé si lloro por ti, por Bowie, o por aquel día que fuimos héroes, en Berlín, hace ya años.

¿Recuerdas?

lunes, 8 de mayo de 2017

PERRÍCOLAS A TIEMPO COMPLETO


Hay una foto que adoro, y es ésta:


Biedma, tumbado en una hamaca, jugando con sus perros. Eso es la dicha. 

Siempre me ha parecido una imagen hermosísima, y JB lo sabía cuando me la regaló. Y buscándola por la red, tiempo después y en varias ocasiones, me iba topando con otras imágenes de escritores y sus mascotas. En esta entrada rescato algunas fotos de escritores con sus perros. Por lo de ser, como diría Cecilia Quílez, perrícola a tiempo completo

Y que sea así siempre.

Agatha Cristie

Chekhov

Pérez Galdós

Clarice Lispector

Foster Wallace

Vladimir Mayakovsky 

John Cheever

Saramago

Onetti

Mark Twain

Neruda

Stephen King

Tennessee Williams

William Faulkner

miércoles, 3 de mayo de 2017

SOBRE LAS FIERAS: DOS POEMAS DE JAVIER VAYÁ ALBERT



A los perros maltratados

Tan solo deseo
que, tras revolveros
con serena y justa rabia,
que después de desgarrar
el último trozo de carne
del hueso del opresor,
que tras mutilar las correas
y morder con gloria certera
la mano que os dio de comer,
no cometáis el error
de alzaros sobre dos patas.


La virtud del animal

Y entonces aceptaremos
la noche.
Abandonaremos el camino
con desprecio.
Abrazaremos la frondosidad
del bosque.
Dedicados a amamantar sombras
y recoger
ramas para tu corona, para mi ornamenta huesos.

Por único vino elegiremos de nuestros cuerpos
el viñedo.
Acecharemos tras nuestros hermanos árboles ungidos
en elegancia de barro.
Nuestro hogar será la hoguera, nuestra desnuda danza ebria
su mayor ofensa.
Obtendremos la virtud del animal, la dignidad innegociable
de la fiera.
Seremos los primeros de muchos
o los últimos de todos.
Tampoco nos importará.



Javier Vayá Albert





lunes, 24 de abril de 2017

SOBRE EL AMOR



Para Esther, por si sirve.




[...] Y creo que es sumamente importante esta separación que Shakespeare parece establecer entre el amor tranquilo, sereno y con buen final -Montaigne-, y la pasión desbordante, que convierte en Dioses a los amantes, pero que también los mata. Y además, en esta división hay también otro ingrediente sumamente singular: ese amor sereno, esa conquista de la felicidad, es algo que le sucede a la gente, a mucha gente, que, al menos, está en las manos de cualquiera con inteligencia y cualidades. Pero el Amor-pasión, no. 

El Amor, con mayúscula, eso les sucede a muy pocos, pues muy pocos seres nacen bajo esa estrella fulgurante, muy pocos seres -hombre o mujer- nacen para convertirse en esa luz que ciega a todos como el más radiante sol. El amor sereno puede y debe buscarse, se elige, se logra. La pasión no se elige: nos toma, nos abraza, nos diviniza y nos mata. Son abismos que no perdonan, pero también son inolvidables, imperecederos. 

Pocos han sido los grandes amantes -esos cuya condición primordial es que enamoran a todos cuantos los contemplan-, pero han atravesado con su leyenda los tiempos y las más diversas formas de pensar y entender el mundo. Aun sabiendo el infierno de sus vidas, ¿quién no los ha envidiado alguna vez? Como si en el fondo de su paroxismo, como si el fuego de su holocausto fuera el culto supremo del más profundo de nuestros misterios.


José María Álvarez
Sobre Shakespeare


domingo, 9 de abril de 2017

LA AGONÍA DE CÉSAR VALLEJO


Georgette Marie Philippart Travers, conocida como Georgette Vallejo, fue poeta, además de la esposa de César Vallejo. Es una de esas mujeres albaceas gracias a la cual muchas obras de Vallejo nos han llegado tras la ocupación alemana de París: durante toda su vida insistió en difundir y publicar la obra del poeta peruano.

miércoles, 5 de abril de 2017

UN POEMA DE LUIS GARDE



HIC SUNT DRACONES

Qué será no lo sabemos
pero según podemos deducir por ahora
del examen minucioso de datos provisionales,
el libro de poemas ya no será
un catálogo de concesionario de coches lujosos de importación,
un prospecto publicitario de la ciudad-parque temática,,
una hoja de uso de medicamentos para crear realidad virtual,
un manual de instrucciones para cazadores de absolutos.

La mayoría ciudadana ve a los poetas como creyentes 
en dragones,
porque lo ha visto angustiados buscando centauros
en bosques dudosos.
Pero si el poeta sale hacia terrenos
donde ha oído que viven dragones,
ha salido buscando palabras
para nombrar las regiones blancas de los papeles.
Sean centauros y dragones, 
sean sapos y culebras.

El poeta es un especulador,
el poeta es un recalificador de terreros.
Pisa las tierras de los solares,
respira los aires condicionados de los edificios, 
queriendo calificarlo todo
todo lo revuelve
y por remover ambientes
revolver terrenos
y nombrar silencios
en silencio
es enterrado.


Luis Garde Iriarte 
(Iruña, 1961)