sábado, 25 de marzo de 2017

CAÍDAS de TERESA SOTO






CAÍDAS
Teresa Soto
In Corpore, 2016








Caída.
1. Acción y efecto de caer o caerse.
2. Declinación o declive de algo.
3. Manera de caer los paños y ropajes.
4. Derrota, hundimiento, fracaso.


Ese es el título que Teresa Soto González (Oviedo, 1982) ha elegido para su cuarto poemario. Después de UN POEMARIO, que le valió en 2007 el Premio Adonáis de Poesía y fue publicado por Rialp al año siguiente, vio la luz EROSIÓN EN PAISAJE (Vaso Roto, 2011) y NUDOS (Arrebato Libros, 2013). Ahora nos trae de la mano de la editorial In Corpore este CAÍDAS que ya adelanta desde su mismo título lo que nos vamos a encontrar.

martes, 21 de marzo de 2017

YCTANIZ



Hace unas semanas hablábamos con MM una tarde (dichosa la tarde, dichosos los días aquellos) sobre la importancia de las bragas. No ya como prenda necesaria para algunas mujeres, sino como símbolo sexual. Le recordaba yo este poema de José María Álvarez y no sabía él si lo había leído o no. Estoy segura de que sí.

Éstas no están sobre una tumba, MM, pero podrían.



YCTANIZ



«Musafir “Huésped, visitante”—
El que viaja por medio de la reflexión mental (Fikr) sobre los inteligibles;lo cual es
entender las cosas invisibles a través de la analogía de las visibles (I’Tibar), de
modo que pueda cruzar (Abara) desde la orilla de este mundo a la otra»
IBN AL´ ARABÍ



sábado, 18 de marzo de 2017

OLER A BESTIA



NINFA

Se detiene en el borde del abismo y escucha,
viniendo desde el fondo, rampante, dulce, densa,
una serpiente alada, una música vaga.

Escapa por la suave pereza de su carne
que en el fondo era fango,
era ya tibia, y lenta, y latente, y sin forma;
era como el dios de gran barba dormido
junto al río en la siesta,
junto a ella en la noche
carnal y sofocada de junio con olores.

Y escucha temblorosa,
apaga una tras otra penúltimas preguntas,
y duerme, se hunde, duerme
en brazos de un gran dios de pelo duro y rojo,
divino Pan: un dios
hecho bestia que huele.




Gabriel Celaya







jueves, 9 de marzo de 2017

POESÍA EXPERIMENTAL DE LOS 50 EN LENGUA NEERLANDESA




Hoy es un día tranquilo. Me dejan leer en horas de trabajo. No es que me concentre mucho en estos lares, pero al menos puedo coger un libro y evadirme un poco de la estupidez humana que nos define. Y esa chica que también lee ahora me da la paz que necesito: el verde de la camiseta, el pelo sobre sus clavículas, las hojas que pasan.

Llevo días con éste en la maleta: POESÍA EXPERIMENTAL DE LOS 50 EN LENGUA NEERLANDESA (RavensWood Books Editorial, 2016). Sube a mi coche, baja de mi coche, se queda esperando en la mesa mientras dicto verbos en latín. Luego, con el sol brillando en sus esquinas, vuelve a entrar en el viejo Córdoba y espera tranquilo en el viaje. Lo dejo en la estantería de la entrada de casa, por si mañana pudiera echarle un ojo. Él espera, sin echarme nada en cara. Y así lleva varios días. 

Ay, la paciencia de los libros... Nos esperan como perros viejos ante la puerta, replegados en un rincón de la casa. Atentos.

Pero hoy es un día tranquilo. Hoy he cogido el libro. Gracias, Antonio Cruz, por acercarnos a esto:



ULISES 

He visto demasiadas luchas,
he escuchado demasiados llantos de amantes,
siempre he viajado demasiado lejos.

Mi ojo ha sustituido un mundonuevo,
mi oreja una trompa.

Demasiado fango,
demasiada carroña dentro.
Demasiada alegría.

Ahora me oculto entre los amantes,
esos mendigos.

Hugo Claus (1929-2008)


LA CASA

Se está atrapado en la casa
se camina del armario del pan a la pared
se golpea sobre la imagen de la puerta

Se asusta de la visión textual
primeramente se escribe sumiso de lo que hay
a continuación se lee cómo todo se descarna

En la noche se extingue la ventana
se escucha obediente un arroyo
por lo que más sordo en al oscuridad del mar -


Gerrit Kouwenaar (1923-2014)



[TIEMPO: AL FIN...]

Tiempo: al fin.
Estamos sin resentimiento,
Juntos en esta pequeña casa, reconciliados
Con los años de culpa y ceguera,
Liberados
Del baile de san Vito
Sobre el ritmo del miedo.

Desde fuera de los muros nos llega un murmullo.
¿Es el viento?
O es la noche en la que nosotros, 
lejos en el espacio sin tiempo,
ya nunca somos ciegos,
nunca más culpables.


Ben Cami (1920-2004)





sábado, 4 de marzo de 2017

LAWRENCE DE ARABIA


LAWRENCE DE ARABIA
LA CORONA DE ARENA


Acaso amo los desiertos porque abrasaron el sueño de Lawrence, dijo una vez el poeta. 

Desde aquella calurosa tarde -cuando llegó a él Rebelión en el desierto de la mano de su madre- Lawrence ha acompañado la vida de José María. Cuántas imágenes de aquellas cargas iluminan su memoria, como ahora ilumina la nuestra la lectura de La Corona de Arena. Es imposible ignorar en estas páginas el sonido de los hierros sangrientos, el resplandor del sol de fuego en el rostro de Lawrence, el vértigo de esas arenas. 

Pero, ¿quién era Lawrence? El hombre que soñó que bastaba -aunque fuese imposible- con la pasión arrasada de una Arabia donde los hombres no tenían otro código que el honor y la gloria. Y esa gloria es la del hombre libre: el sueño de libertad de aquel que mira con curiosidad, con admiración, con respeto, el mundo. 

Y Lawrence logró tocar ese viento con los dedos. Besó en la boca a ese sueño que -como el Arte- nos aparta de la mediocridad: la carne del Destino.

miércoles, 1 de marzo de 2017

UN POEMA DE ALFREDO RODRÍGUEZ






XXIX


No sentimos ninguna sacudida
cuando mueres, juventud, en nosotros.
Qué nos importa el sentido del fin
del mundo. Ceremonia de purificación,
semilla de nuestros padres, del juicio
y de la virtud de donde tú bebes
como las danaides. La vibración
en el aire, la espera de la muerte
no nos resta atrevimiento y valor.
En el rostro apacible con los ojos vivísimos
el arte, la poesía, la música y el amor carnal
son vientos de locura,
las puertas de los cielos, sus montañas de Arcadia.
Enfrentas el destino, la leyenda
que tantas veces acompaña triste
a la historia, la línea de belleza.
Los Sin par, los amantes sin igual,
rinden Alejandría.




Alfredo Rodríguez

(De HIEROFANÍAS,

Chamán Ediciones, 2017)

domingo, 19 de febrero de 2017

UN FOTÓGRAFO CIEGO de JUAN DE DIOS GARCÍA



No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: 
el suicidio.



Así comienza Camus su ensayo EL MITO DE SÍSIFO, mito del que parte Juan de Dios con esa cita inicial a UN FOTÓGRAFO CIEGO. Las citas -siempre lo he dicho-, así como los comienzos y los finales, no pueden ser aleatorios. Y Juande eso lo mima mucho.