lunes, 15 de enero de 2018

DOS POEMAS DE JULIO MONTEVERDE





EL ESPEJO DEL SUEÑO, IV




La sombra se ha mezclado con la llama. Despierta al pánico y su cuerpo asciende al día claro. 




Como dientes perforados por las imágenes, los gestos se abren, guiados por la atracción.




En la noche lo hemos visto todo.




                                  El sueño recorre el día en sentido contrario.




miércoles, 10 de enero de 2018

ROMA (VISTA POR JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ) PARA LOS DEL VERBO "ALO"



Pero al mismo tiempo podemos, amor mío, pasear esta tarde
por Roma, podemos
apaciguar nuestros ojos en sus calles, en sus fachadas
en la alegría que aún no ha sido destruida.
JMA


No hay en la tierra nada comparable a esto. El alma se conmueve y se eleva; una  tranquila felicidad la invade por completo. Pero me parece que para estar a la altura de estas sensaciones hay que amar y conocer Roma desde hace mucho tiempo. Un joven que no ha conocido nunca la desgracia no las comprenderá nunca.

Lo decía Stendhal en 1829 en sus PASEOS POR ROMA. Y pronto entenderéis por qué.


viernes, 5 de enero de 2018

UN POEMA DE ABELARDO LINARES



LLÁMAME AYER



En homenaje a Pedro Salinas.


Pues mañana no existe y todo es noche,
llámame ayer.
Camareros de punto en blanco,
agilísimos,
recorren la tierra
como si fuera una gran, única sala
y llegan hasta mí para decirme
en Bogotá o Los Ángeles
que tú estás al teléfono,
no ahora,
sino hace un mes o un siglo,
buscándonos hacia atrás,
hacia lo más adentro
de todas las edades
y que me esperas
en un ayer que es ya,
de tan lejano,
la aurora del mundo.
Lo que escucho,
mezclados con tu voz,
no son interferencias o ruidos de la línea
sino cercanos
bramidos de dinosaurios
que nos hacen tan jóvenes,
tan jóvenes,
que nuestro futuro
es regresar al mar,
que nos nazcan las aletas en el cuerpo,
con nostalgia de brazos,
y que el sabor salino de mis labios
no sea el de tus lágrimas
sino el del agua
salada en la que naceremos.
Hacia atrás, hacia atrás,
hasta fundirnos
en la primera célula.

Y sea ese final
                        nuevo principio
que dé razón del mundo.


Abelardo Linares
L´UNICO CIELO (Di Felice Edizioni, 2013)




jueves, 28 de diciembre de 2017

RECORDANDO A LOS CABALLOS DE PÍNDARO




Hermosa fue su victoria de antaño con el carro 


y en Olimpia conquistaron con sus caballos 

el rayo veloz de los célebres juegos.

Píndaro






¿Por qué envidias, caminante, a los jinetes
que cabalgan sobre ráfagas de olvido?
Mas quien trota no contempla el ardimiento
fugitivo de las rosas vespertinas
que se mudan lentamente cuando ceden
las compuertas tenebrosas del ocaso,
ni se goza con el rostro de los hombres
que desprecia en los senderos polvorientos.
Sólo siente el movimiento presuroso
que escarnece a los fragmentos sepultados
bajo el velo de su sombra velocísima:
tanto vértigo de vuelo que le engaña
con la extraña sensación que anula el tiempo,
mientras surja con la reja de los vientos
esta carne que germina con su muerte.



Pedro Gomila Martorell
EIDOLON IV
Hogueras de la carne (La Lucerna, 2017)


sábado, 23 de diciembre de 2017

UN POEMA DE RAÚL HERRERO


Una copa.
El fuego.
La paz de los perros.
Tabaco, siempre, si hay libro.
Y Raúl Herrero.

Tarde perfecta.



Anónimo sin título

Un cuerpo roto, al final del pasillo,
vestido de gondolero.
Inmóvil, con la vista alejada,
los ojos huecos,
inmóvil, los ojos muertos,
las piernas quebradas.
El cuerpo preside mis sueños;
lo intento asustar con mil muecas;
permanece mudo, fuera y dentro
del mundo, fuera y dentro.
Pasa el tiempo como una losa de bicicletas,
él cada vez es más yo.


Raúl Herrero
Te mataré mientras vivas (Pregunta, 2017)






lunes, 18 de diciembre de 2017

UN POEMA DE ESTHER PEÑAS


Mi queridísima Esther Peñas publica este poema en el número 89 de la revista Luvina, dedicado a Madrid, junto a otros poetas muy muy guapos. Ella también lo es. 

Y me acuerdo de nuestros días por Croacia y su silueta en la madrugada.

Enhorabuena, zaratana.

martes, 5 de diciembre de 2017

NO, GRACIAS




A Julio Monteverde, 
que supo hacer un guiño donde más era necesario.

[…]

-Señor una pregunta, ¿habéis leído al Quijote?
-Sí, y me quito el sombrero ante hidalgo tan noble.
-Podríais meditar, si no os escuece, sobre aquellos molinos…
-Capítulo 13.
-Cuando los atacó encendido de ira…
-¿Creéis que ataco a la gente que rueda y gira?
-Un aspa puede terminar vuestras querellas lanzándoos al suelo.
-O quizá a las estrellas…

[…]